El petróleo cayó por tercera semana consecutiva ante las nuevas dudas de los inversores sobre el daño potencial que están generando el intercambio de aranceles entre EEUU y China. Después de que el mercado descontara un acuerdo durante los últimos dos meses, parece que las amenazas han dado paso a un nuevo escenario que amenaza la estabilidad del petróleo.
Las dos mayores economías del mundo finalizaron las conversaciones en Washington sin llegar a un acuerdo, pero evitaron una ruptura total en las negociaciones. Todo ello, a pesar de la decisión del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de aumentar los aranceles 200.000 millones de dólares en exportaciones chinas.
Con Trump diciendo que no vio la necesidad de apresurar un acuerdo, los inversores se enfrentan a una serie de preguntas sobre las perspectivas económicas y, por lo tanto, en términos de la demanda de petróleo.
Las tensiones continuaron aumentando esta semana entre los EEUU e Irán, con Washington enviando a un grupo de portaaviones a Medio Oriente. Los EEUU amenazaron con imponer más sanciones contra Venezuela, miembro de la OPEP, en medio de la crisis política y económica que vive el país.
En el lado de la oferta, los envíos rusos contaminados y las fugas en un oleoducto nigeriano han ampliado las restricciones a las exportaciones de Irán y Venezuela. Sigue siendo incierto hasta qué punto Arabia Saudí aumentará su producción para llenar el vacío.