Hace más de una década, Robert Braithwaite, un emprendedor nacido en Barcelona de padre inglés, trabajaba en China para la farmacéutica española Almirall. Llegado el momento de volver a Barcelona para proseguir su carrera, Robert, que había formado su familia en Shanghái, apostó por quedarse y probar suerte con un proyecto empresarial personal.
Nueve años después, su empresa, Luqa Pharmaceuticals, está en el top de las 10 compañías farmacéuticas que más crecen en China: ha registrado más de 30 productos en este mercado y prevé superar la barrera de los 50 millones de dólares este 2019, lejos de los 3 millones de dólares que facturaba hace tan sólo 3 años.
Para aprovechar este impulso y consolidar su crecimiento Luqa Pharmaceuticals se prepara para salir a bolsa en China en un par de años. Se convertiría en la primera empresa fundada por un español en conseguirlo.
Claves del éxito
Según Braithwaite, la fórmula para alcanzar el éxito ha sido encontrar productos o tecnologías innovadoras y saber adaptarlos a las características del mercado chino. “Nos consideramos creadores de nuevos tratamientos médicos o de marcas médicas. Lanzamos productos al mercado, los posicionamos y construimos una marca con sabor local, pero calidad global y les ayudamos a crecer”, destaca.