La agroalimentación, como la inmensa mayoría de sectores, se encuentra en plena evolución. En este camino, el modelo Agtech (agrotecnología) da respuesta a unos consumidores que buscan un modelo más rápido y sostenible. Según un estudio elaborado por Deloitte, el consumo de alimentos representa casi el 40% del gasto total en consumo a nivel global. Entonces, si un campo de esta relevancia se ve apoyado en la innovación, ¿hasta qué punto llegará su impacto?
La aplicación de tecnología en la industria de la alimentación podría resolver grandes problemas que nos atañen a todos como sociedad. En materia de sostenibilidad, esto tendría un gran alcance. Tal y como explica el socio fundador de Northstar Brokerage, Philip Werle, a DIRIGENTES, la biotecnología permitiría a largo plazo llegar a conseguir, por ejemplo, carne artificial: «Por cada Kcal de carne, se necesita una media de 7 Kcal de alimento, además del alto consumo de CO2 de los animales. Si logramos ‘criar’ carne a partir de proteínas vegetales, estamos dando un gran paso adelante».
En esta línea, el I+D en la agroalimentación contará en un futuro cercano con herramientas de lo más variopintas. Desde Contratos Inteligentes basados en la Tecnología de Ledger Distribuido (o blockchain) en compras y logística, hasta la Inteligencia Artificial en el control operativo y el uso de robots o máquinas totalmente automatizadas. Y esto se traducirá en una revolución total de la industria.
Encontraremos «granjas más grandes y con menos gente«, cuenta Werle. En un futuro muy previsible, «las máquinas agrícolas funcionarán de forma totalmente autónoma. El hombre trabajará para la máquina, no la máquina para el hombre. A través de esta forma económica de cultivo, los pocos agricultores que quedan ganarán mucho más dinero».
UNA PIEZA MÁS DEL AGRIBUSINESS