Tanto el dato de confianza empresarial de China como el PMI manufacturero japonés han arrojado lecturas inferiores a la del mes anterior (49,9 vs. 52,3 y 50,2 vs. 52,3, respectivamente), pero el mercado vuelve a interpretar las malas noticias macro, como buenas noticias, pues aumentan la posibilidad de nuevos estímulos por parte de los bancos centrales. Además, en el gigante asiático "celebran" la llegada de un nuevo responsable al regulador, así como las medidas expansivas centradas en reducir los riesgos de sobreoferta en suelo edificable.
Apoya el sentimiento inversor la nueva escalada del petróleo, que lleva al Brent a recuperar los 35 dólares por barril, y al West Texas a superar los 30 dólares, después de conocerse una fuerte caída en el número de plataformas de crudo en uso en Estados Unidos. Goldman Sachs calcula que el número actual implica que la producción se reduciría en 445.000 barriles diarios de media en 2016. Si bien, el consenso mantiene que el exceso de oferta que aqueja al crudo mantendrá la debilidad en los precios.
Daniel Pingarrón, analista de IG, considera que sobre el petróleo sí que se pueden mencionar ciertos cambios, como el acuerdo alcanzado entre cuatro países productores de petróleo para congelar la oferta, y la extensión de la línea de declaraciones encaminadas a mantener viva la expectativa de que es posible un acuerdo de mayor calado para reducir la sobreoferta.
"Otras cuestiones secundarias, como el buen aguante de Wall Street (que nunca perdió sus soportes), o el buen tono con el que han vuelto los mercados chinos tras la celebración de su nuevo año, también han apoyado la recuperación de las Bolsas", indica el experto, insistiendo en que, por encima de todo, "lo que sin duda está marcando el ritmo actual es la enorme sobreventa acumulada por la renta variable, que desarrollaron su segunda mayor caída desde 2011, dejando un claro potencial de rebote que estamos explorando".
Y una incertidumbre menos… o más dependiendo de cómo se vea, supone el acuerdo alcanzado por Reino Unido y la Unión Europea bajo el cual el primer ministro británico hará campaña a favor de la permanencia del país en el referéndum que se ha fijado para el próximo 23 de junio. "Todo apunta a que la votación será muy ajustada, con muchos miembros del partido de Cameron haciendo campaña a favor de abandonar el bloque. En los próximos meses las distintas encuestas que se vayan conociendo serán seguidas muy de cerca por los inversores ante la incertidumbre política y económica que generaría una hipotética victoria del ‘sí’. De momento en el mercado de divisas ya se ha dejado notar con la libra perdiendo terreno frente al euro", destaca Link Securities.