Los exámenes a los que han sido sometidas las entidades más importantes del Viejo Continente (en concreto, 51 o el 70% del total) han dado la razón al presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, quien, tras la última reunión de la autoridad monetaria, afirmaba que se encuentran "ahora mejor, sino mucho mejor, que en 2009".
Pues, detallaba, desde el punto de vista de la solvencia se han llevado a cabo "una serie de acciones en los últimos tres/cuatro años tanto en regulación, como en supervisión, y en una nueva clasificación armonizada de la cartera vencida, así como en provisiones".
De "fuertes niveles de capital" habla Moody’s y también Kepler Chevreux destaca la "resistencia" del sector, "mucho más que hace dos años". Sin embargo, esta firma, como el mercado, no olvida que la industria "no está fuera de peligro", pues, recuerda "el elefante aún está en la habitación".
Sí, bajo el escenario adverso, la media de capital sería del 9,4%, frente al 8,5% de 2014, destacando especialmente Italia, España o Francia. Sin embargo, en el primer caso, estos expertos llaman la atención sobre Monte dei Paschi Di Siena: "Las medidas anunciadas el viernes van en la buena dirección, pero el retraso de la macroampliación de capital y la incertidumbre en torno al apetito inversor amortiguan el entusiamo".
Como ganadores relativos de estas pruebas, la firma señala a Deutsche Bank (ya que su capacidad de superar el umbral del 7,5% de capital había sido puesta en duda), KBC, BPCE e Intesa. Mientras que los perdedores serían Raiffesien, Unicredit y ABN Amro.