La sesión de ayer en los mercados de valores europeos y estadounidenses siguió condicionada por la persistente caída del euro frente a las principales divisas mundiales, especialmente frente al dólar estadounidense. Así, las bolsas de la Zona Euro, lideradas por los valores de corte industrial, entre los que destacaron los relacionados con el sector del automóvil, subieron con mucha fuerza, dejando de momento a un lado el "problema griego" que, como venimos señalando en nuestros comentarios, volverá antes o después a impactar negativamente en el comportamiento de estos mercados.
No obstante, y como señaló ayer el presidente del BCE, el italiano Draghi, el programa de expansión monetaria puesto en marcha por la institución que presidente está comenzando a dar sus frutos ?uno de ellos es la devaluación del euro-, además de estar sirviendo para evitar que la "crisis política y económica de Grecia" contagie a otras economías de la región a diferencia de lo que ocurrió en el 2012. Es por ello que es posible, aunque muy difícil de cuantificar, que una posible salida de Grecia del euro cause menos tensiones en los mercados de lo que en principio podría esperarse.
En este sentido, señalar que ayer las autoridades griegas comenzaron a trabajar con los inspectores de la troika en los aspectos técnicos de la extensión por cuatro meses del rescate griego. Hoy, técnicos de las ahora llamadas "instituciones" viajarán a Atenas para seguir "puliendo" el conjunto de actuaciones que Grecia deberá llevar a cabo para cumplir con sus compromisos en aras a que sus socios de la Zona Euro liberen el importe restante del rescate. La "pelota está ahora en el tejado de Grecia", cuyo nuevo Gobierno deberá decidir si cumplir con estos compromisos y abdicar de muchas de sus promesas electorales o incumplirlos, lo que podría terminar con Grecia fuera del euro, utilizando su propia moneda. En las próximas semanas habrá un desenlace ya que el estado griego posee en estos momentos liquidez para poco tiempo, por lo que o inicia la implementación de las medidas a las que se ha comprometido o la salida del país del euro será inevitable.
De momento, y como se pudo comprobar ayer, las bolsas europeas están obviando este escenario, decantándose por celebrar la mayor competitividad de los productos de la región gracias a la fuerte devaluación del euro.
En Wall Street la lectura de este factor es completamente diferente. La fuerte revalorización del dólar está empezando a pesar en el ánimo de muchos inversores ya que las multinacionales estadounidenses sentirán en sus cuentas su impacto, al encarecerse sus exportaciones. Este hecho es el que está provocando el peor comportamiento relativo de los grandes valores de este mercado respecto a los medianos y pequeños, que operan principalmente en el mercado estadounidense. No obstante, existe una lectura positiva, ya que la fortaleza del dólar presiona a la baja la inflación (cabe recordar que la economía de EEUU es netamente importadora de bienes y servicios) lo que da margen de maniobra a la Reserva Federal (Fed) de cara a decidir cuándo comienza a subir sus tipos de interés de referencia a corto plazo. Además, la caída de los precios de los bienes y servicios importados por EEUU es también una buena noticia para los consumidores del país, lo que pude impulsar al alza su consumo. De momento, el "efecto dólar" y la posibilidad de que la Fed comience a subir tipos pronto (ambos están estrechamente interrelacionados) está lastrando en los últimos días el comportamiento de las bolsas estadounidenses, que ayer volvieron a cerrar con caídas tras un intento fallido de rebote tras los fuertes descensos del martes.
Hoy la atención de los inversores girará hacia Grecia a donde, como hemos señalado, se desplazarán técnicos de la troika para negociar las medidas a adoptar por el Gobierno del país si es que quiere recibir el siguiente tramo del paquete de rescate. La jornada, por otra parte, será "ligera" en lo que a la publicación de cifras macroeconómicas se refiere, destacando únicamente la de los datos definitivos de inflación de febrero en Alemania, Francia y España, las de la producción industrial de enero en la Zona Euro y, sobre todo, las ventas minoristas de febrero en EEUU, dato que servirá para evaluar con qué fuerza ha iniciado el año el consumo privado en este país, variable clave para determinar el "momento" por el que atraviesa esta economía.
Esperamos, por tanto, una sesión tranquila en principio, en la que las bolsas europeas intentarán "digerir" las fuertes alzas que experimentaron muchos valores ayer. Posteriormente, será el comportamiento de los índices estadounidenses los que determinen la tendencia de cierre de estos mercados de valores. Los mercados, de bonos, por su parte, mantendrán la solidez mostrada en los últimos días, apoyándose en el inicio del programa masivo de compras que está implementando el BCE.
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