Según el estudio "Big Data, retos y oportunidades para el Turismo", desarrollado por Territorio creativo y el Instituto Valenciano de Tecnologías Turísticas, es necesaria una gestión más intensa, eficiente e inteligente de los millones de datos que acompañan a los procesos de búsqueda, selección, disfrute y recomendación de destinos por parte del usuario digital.
La revolución del Big Data está generando enormes oportunidades en el ámbito del turismo. Casi el 65% de los turistas de todo el mundo reservan su hotel a través de la Red, y un 75% usa Internet para inspirarse, elegir destino y buscar actividades de ocio y profesionales durante su próximo viaje. Es el fenómeno del viajero social. Empresas como NH Hoteles, Goldcar Rentals, Kayak, Intercontinental, Disney o Moovit han desarrollado ya proyectos Big Data con gran impacto en la cuenta de resultados.
Las organizaciones que antes introduzcan una cultura digital contarán con más probabilidades de éxito. Un 18% de las empresas ha invertido o prevé invertir en 2015 en optimización del Big Data. Las grandes barreras de entrada no son las inversiones o la falta de tecnología, sino la cultura corporativa y la escasez de profesionales adecuadamente formados.
Las empresas españolas tienen una visión menos disruptiva de las oportunidades del entorno digital que las internacionales: están más orientada a optimizar la propuesta actual en precios y costes del sector que a desarrollar nuevas soluciones o experiencias acordes a los hábitos y motivaciones del nuevo viajero social.
En España, ciudades como Barcelona, Málaga o Santander, están utilizando el Big Data para planificar sus sistemas de Smart City. Informan a residentes y turistas, en tiempo real, de los itinerarios y esperas de metro y autobuses, comunican el grado de ocupación de los aparcamientos públicos, avisan a los empleados locales del momento más óptimo para regar los jardines y reducen la iluminación de ciertas vías cuando no se detecta actividad o cuando la luz del sol es insuficiente.