Además de la dureza de esta pandemia Covid-19 en materia sanitaria, lo cierto es que esta recesión causada por el virus nos ha dejado una serie de enseñanzas que debemos tener en cuenta en materia de inversión.
Según Steve Watson, Gestor de renta variable en Capital Group, son cinco las claves que hemos aprendido y reaprendido de la pandemia.
Las recesiones son inevitables
La primera de ellas es que las crisis de los mercados inevitables y una realidad para los inversores y experto las cifra aproximadamente cada 18 meses. “Nadie podía haber previsto la pandemia pero, en retrospectiva, habría sido lógico considerar la posibilidad de que ocurriera algo que viniera a interrumpir la increíble tendencia alcista de los últimos diez años. Si nos lo hubiéramos planteado en términos históricos, también habría sido lógico pensar que conseguiríamos superar la crisis y resurgir con más fuerza. De hecho, lo hemos hecho”, apunta.
La historia y su interpretación no es una ciencia exacta
Para el entendido de Capital Group, todo esto que ha sucedido a nivel mundial nos muestra que la a historia no tiene por qué repetirse exactamente en los términos que uno espera. “Es fácil establecer falsos paralelismos, que fue exactamente lo que yo hice en los primeros meses de la crisis del COVID.Por ejemplo, yo vivía en Hong Kong durante la epidemia de SARS (síndrome respiratorio agudo grave) de 2003, lo que me llevó a realizar rápidamente comparaciones excesivamente simplistas entre el SARS y el COVID. Aunque la epidemia de SARS fue aterradora, en términos relativos fue una situación mucho menos importante. Fue un error basarnos en la experiencia del SARS para extraer conclusiones en relación con el COVID porque, al hacerlo, no preparamos a los inversores para el alcance y la duración de esta pandemia”, puntualiza y añade: “También me sorprendió la rapidez y contundencia de la respuesta gubernamental a la crisis del COVID, en términos de política fiscal y monetaria. Dicha respuesta contribuyó a minimizar parte del daño que sufrió mi posicionamiento procíclico en los primeros meses de 2020”.
Tanto Growth como Value, en el moment adecuado
“Lo cierto es que mi reducida selección de compañías orientadas al crecimiento me salvó el pellejo en los peores días de 2020. Estas posiciones incluían algunas empresas tecnológicas, especialmente en el sector de los semiconductores, así como algunas compañías de comercio electrónico e internet orientadas al consumidor”, concreta Steve pero reconoce que a pesar de su preferencia por las compañías “value” o de valor, sigue confiando en la gran capacidad de resistencia del sector tecnológico.