La crisis energética del mundo entero, y en concreto el gran problema que vemos en Europa, se explica debido al alto precio que está marcando el gas.
Así, nos encontramos ante un círculo vicioso pues, a raíz de estos altos precios de la energía, los datos de inflación del globo se han disparado y sin duda, podrían perjudicar parte de la recuperación del Covid-19 de las economías desarrolladas ante, en parte, las altas facturas que tienen que soportar el tejido empresarial de los países.
Pero si vamos al origen del problema, ¿qué está pasando con el gas? ¿Por qué se ha disparado hasta los recientemente hasta los 84 MWh duplicando precios que venimos en agosto o septiembre? Según Manuel Maleki, Ph.D, Economista de EE.UU. y materias primas en Edmond de Rothschild AM, hay tres factores determinantes.
