Tras el año turbulento que hemos dejado atrás debido al estallido de la pandemia de la Covid-19 y largos meses de medidas de distanciamiento y confinamientos para evitar los contagios masivos, la economía ha registrado una fuerte contracción económica.
Todo este cambio de paradigma, que ha afectado a nuestros hábitos de consumo e incluso a la geopolítica, ha hecho que sin lugar a dudas, las perspectivas de inversión para este 2021 pasen por acomodar las carteras e invertir más cuidadosamente para poder generar beneficios.
La pérdida de protagonismo de los bonos en las carteras
Entre estos cambios está el de la renta fija que, con motivo de las políticas monetarias y fiscales acomodaticias, han dejado de ser un activo fundamental en las carteras pero que tampoco nos podemos dejar en el tintero.
Según la conocida gestora BlackRock en lo que han llamado el “New investment order”, se hace necesario que los inversores vuelvan a revisar sus carteras en un contexto en el que ha cambiado la renta fija, la renta variable y hay otros activos y nuevas formas invertir, apostando por una mayor diversificación y flexibilidad. “Esto va a tener un impacto importante en cuáles sean los retornos que obtengan los inversores de cara a cumplir sus objetivos de largo plazo”, considera Manuel Gutiérrez-Mellado, responsable del Negocio Institucional de BlackRock en España, Portugal y Andorra.