Ocho de cada diez empleados prefieren recibir beneficios adaptados a sus necesidades individuales en lugar de paquetes estándar. Vacaciones extra, horarios reducidos en días señalados y flexibilidad para teletrabajar, son algunas de las medidas pensadas para mejorar la conciliación en esta época del año.
Así lo indica un estudio realizado por Deloitte. De esta premisa surgen alternativas a las tradicionales cestas de Navidad, como los bonos online canjeables por una amplia variedad de productos y servicios o incluso tarjetas regalo a gastar en grandes comercios al gusto y necesidad de cada uno. Así, cada vez más empresas se decantan por obsequiar con estas soluciones digitales que permiten a cada trabajador personalizar sus regalos y simplificar al máximo tanto las entregas como su tramitación legal.
De este fin último de responder mejor a las necesidades personales de cada trabajador surgen también medidas laborales pioneras que marcan el inicio de una tendencia hacia la flexibilidad en una época del año tan particular y familiar como es la Navidad.
De hecho, ya hay quienes ofrecen días de libranza extra o refuerzan las opciones de teletrabajo para facilitar el cuidado de los hijos durante las vacaciones escolares o la visita a familiares en otras ciudades. Es el caso de la consultora Hays que, según afirman, dan vacaciones extra a sus empleados el 24 y 31 de diciembre y ofrecen total flexibilidad en términos de presencialidad. Además, organizan el “Family Day”: un día en el que los empleados llevan a sus hijos a las oficinas para realizar actividades diferentes orientadas a los más pequeños.
También IKEA. Según fuentes de la empresa consultadas, este año reducirá el horario de sus trabajadores y trabajadoras, que podrán librar las tardes de dos de las fechas más señaladas del año: los próximos 24 y 31 de diciembre. En concreto, el horario de cierre se establecerá a las 15 horas, 3 horas antes respecto al horario que tradicionalmente han cerrado esos días.
