En pleno desarrollo de la inteligencia artificial, el acceso al conocimiento se ha facilitado notablemente, planteando un desafío para los líderes. La consultora BTS propone nuevas premisas estratégicas para destacar en un entorno donde el liderazgo debe enfocarse en capacidades humanas únicas.
Según Ignacio Mazo, vicepresidente y director general del Área de Liderazgo y Coaching de BTS para el sur de Europa y Latinoamérica, el liderazgo se torna más relevante con la IA, centrándose en habilidades no delegables a algoritmos. BTS identifica tres inteligencias clave: Adaptativa, Consciente y Sistémica, que redefinen cómo los líderes pueden generar impacto.
Tres inteligencias fundamentales
La Inteligencia Adaptativa enfatiza la habilidad de formular preguntas adecuadas, explorando y redefiniendo problemas antes de aplicar tecnología. Mazo destaca que el valor reside en la capacidad de reinventarse y cuestionar, alejándose del rol de experto acumulador de certezas.
La Inteligencia Consciente responde a la aceleración de acciones gracias a la IA. Los líderes deben discernir qué puede automatizarse sin comprometer el propósito de la organización. Esta inteligencia ayuda a mantener culturas saludables y equipos motivados.
Finalmente, la Inteligencia Sistémica recupera el papel del líder como arquitecto del sistema organizativo. A pesar de la productividad individual aumentada por la IA, se necesita coherencia y conexión entre los esfuerzos para generar valor compartido.
Un nuevo enfoque estratégico
BTS enfatiza que estas inteligencias transforman cómo los líderes interactúan con la IA, convirtiéndola en una herramienta para potenciar el valor humano. La elección consciente de cómo emplear la tecnología marcará la diferencia entre organizaciones que simplemente adoptan la IA y aquellas que la integran eficazmente.
La consultora BTS está comprometida con la transformación organizativa mediante el desarrollo de estas habilidades, impulsando culturas empresariales capaces de adaptarse al cambio tecnológico continuo.
