El impacto de la tecnología en la sociedad es indiscutible y la celeridad con la que está evolucionando ha impulsado el cambio en los procesos de las organizaciones. Prácticas como el trabajo flexible o las redes de comunicación 5G, serán protagonistas de este recién estrenado 2020.
Con el objetivo de atender a las nuevas necesidades de los profesionales y brindarles mayor libertad para desempeñar su trabajo, surgen políticas de trabajo flexible. Es un concepto que cada vez está más arraigado dentro de las compañías y, según un estudio elaborado por la compañía especializada en la gestión de espacios de trabajo flexible, IWG, incrementa la productividad de los empleados en más de un 20%. En este sentido, se da más protagonismo a los resultados que al presentismo en la oficina.
Países como Noruega cuentan con una Ley de Entorno Laboral que establece el derecho a un horario laboral flexible o, por su parte, Bélgica también aprobó una ley que regula el teletrabajo. Sin ir más lejos, la primera ministra de Finlandia, Sanna Marin, recientemente ha propuesto que se implemente un horario de trabajo flexible consistente en una semana de cuatro días y una jornada de seis horas diarias.
Una tendencia al alza es la reducción del uso del email, en detrimento de programas como Slack, un servicio de mensajería diseñado para entornos laborales que cada vez tiene más seguidores.
Para potenciar la productividad de los trabajadores, el bienestar es otro de los puntos sobre los que poner el foco. El estrés y el cansancio lastran el rendimiento del 60% de los profesionales, cuentan desde la empresas dedicada a los Recursos Humanos Levell. Un hecho como este puede incluso impedir la retención del talento. Es por ello que en este 2020 las empresas están haciendo un ejercicio de concienciación para introducir prácticas de meditación, relajación o yoga, entre otros para mejorar su confort.