A punto de entrar en el segundo semestre del año, los frentes que han quedado abiertos en la primera parte de 2014 seguirán pesando sobre las decisiones de inversión. El temor a la baja inflación en la eurozona, los próximos movimientos de los bancos centrales y la posible sobrevaloración de algunos activos seguirán marcando el camino de los inversores a juicio del Departamento de Análisis de Bankinter.
1. INFLACIÓN vs DEFLACIÓN
Dos riesgos y el mismo temor. Mientras la inflación incipiente podría mover a algunos bancos centrales a actuar subiendo tipos, el riesgo de deflación podría forzar a otros a adoptar aún más medidas de relajación monetaria. Según los analistas de Bankinter, el primer caso estaría representado por EE UU, donde el IPC se encuentra en +2%, mientras que el segundo por la Unión Europea (inflación de solo +0,5% y con riesgo de caer aún más).
En este escenario, la pregunta es si se podría producirse un desacoplamiento mayor entre las políticas monetarias a ambos lados del Atlántico, y su impacto sobre el mercado de bonos allí donde la inflación haga acto de presencia. Es decir, en EE UU. A juicio de los expertos, este riesgo estaría limitado, pues al organismo presidido por Janet Yellen "le costará mucho trabajo pasar de las palabras (forward guidance) a los hechos (subir tipos) por temor – igual que en el caso del Banco de Inglaterra (BoE) ? a frustrar la mejora de sus respectivas economías".
2. BANCOS CENTRALES vs CICLO ECONÓMICO.
Desde Bankinter advierten que la posibilidad del inicio de un endurecimiento de las políticas monetarias de la Fed y el BoE a lo largo de 2015 "representa no sólo un debate, sino todo un riesgo para el dinamismo del ciclo económico y para la actual expansión del mercado". Explican que aunque en Japón y en Europa aún no se plantee este cambio de perspectiva, "si se materalizara en EE UU y/o Reino Unido sufrirían un impacto innegable".
Aún así, el mensaje es de tranquilidad para los inversores. Aunque los expertos admiten que es probable que los tipos empiecen a subir en algún momento de 2015, la probabilidad de este cambio de actitud es que se produzca "más tarde de lo que generalmente se piensa".