No se entendería cómo el mundo continuó en marcha si no fuera por la tecnología. Con el lógico impacto emocional por vivir una situación inédita, pero sin apenas inmutarse, las empresas continuaron su actividad. Pero una vez pasada la resaca digital de aquellos primeros momentos, tanto las empresas como los ciudadanos se inclinan hacia el equilibrio entre lo presencial y lo digital.
El debate está servido en el seno de las empresas. Así se ha mostrado en el Forum 2021 que organizado por Trivu. Varios dirigentes analizan la situación desde su punto de vista de corporaciones tecnológicas. En concreto, la mesa redonda contó con la participación de Helena Herrero, presidenta y consejera Delegada de HP; Ángeles Delgado, presidenta de Fujitsu; Ángel Sáenz de Cenzano, director general de LinkedIn; y Alfonso Serrano, director de Consumo de Amazon.
Herrero destaca que la tecnología ha sido «muy importante». «Que no se nos olvide» avisa. No obstante, recuerda que ha sido un «habilitador» y que «las personas son las que van a determinar el futuro, no la tecnología». En ese sentido, cree que tanto las empresas, las personas y las administraciones tienen la responsabilidad de tomar en consideración el factor humano.
«Hay que entender cómo utilizamos la tecnología», dice Herrero, en el sentido de que no se puede dejar nadie atrás y que los avances deben ser inclusivos, que nadie quede fuera del progreso tecnológico. Por otro lado, la dirigente de HP en España señala las brechas existentes como uno de los principales problemas. «No podemos dejar que el talento senior no se incorpore a la producción», reflexiona Herrero, quien hace la misma reflexión para el talento femenino y el que se encuentra en la España Vacía.
La presidenta de Fujitsu coincide en el análisis de Herrero. «No nos imaginamos cómo podríamos haber pasado la pandemia sin la tecnología», reconoce Ángeles Delgado. Sin embargo, señala que para utilizar la tecnología de ese modo ha sido imprescindible la agilidad que ya tenían las empresas. Por otro lado, cree que esta crisis dará lugar a organizaciones «más fluidas, flexibles, colaborativas y con mayor grado de confianza».