En los últimos años de nuestra historia más reciente, hemos asistido a innumerables hitos históricos, en ocasiones nunca vistos previamente. Estos cisnes negros se definen como sucesos no previstos de carácter económico, social o geopolítico, imposibles de pronosticar y que pueden desencadenar caídas abruptas en los mercados.
Se trata de sucesos con un gran impacto y que se repiten en el tiempo, sin embargo, estos acontecimientos son de una naturaleza imprevisible, por lo que no existe una forma adecuada para protegernos frente a ellos, más allá de la diversificación de las inversiones.
Los cisnes negros que han tenido un mayor impacto en los mercados durante los últimos 100 años son:
El Crack del 29
El origen del problema fue un exceso de especulación en bolsa, una burbuja inmobiliaria desenfrenada y una política económica equivocada. “Cuando estalló la crisis provocó la caída más profunda que ha sufrido el mercado, tanto en intensidad como en duración”, explica Pablo Gil, jefe de estrategia del bróker XTB, ya que el principal indicativo de la bolsa americana, el Dow Jones de Industriales, perdió el 89% durante un periodo de 33 meses.
La situación, según apunta Creand Wealth Management, provocó que “miles de familias se empobrecieran en una semana y que las facilidades de crédito se endurecieran y llevaran a la bancarrota a un gran número de empresas”.
La sesión con la mayor caída se produjo el 29 de octubre de 1929, con un descenso del 12,8%.