56.000 millones de dólares. Es la cifra que ganaron las entidades financieras de Estados Unidos en el último trimestre de 2018, un 27,5% más que en el mismo periodo del año anterior. Se trata del mejor trimestre de la historia para los bancos. A ello han ayudado una economía saludable y la nueva tasa impositiva más baja aprobada por la administración Trump.
La Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC) explicó que el 70% de los 5.606 bancos del país aumentaron sus ganancias durante el último trimestre. El porcentaje de bancos que perdió dinero cayó a solo el 3,9%. Y la lista de “bancos problemáticos” de la FDIC se quedó en solo 92, el nivel más bajo desde el primer trimestre de 2008.
Tanto Morgan Stanley como Bank of America registraron ganancias trimestrales récord, mientras Goldman Sachs alcanzó un máximo de cinco años. Por su parte, JPMorgan Chase, el mayor banco estadounidense, ganó más que ningún otro banco en el último trimestre, 8.700 millones.
Los préstamos han sido un duro golpe para los bancos más grandes, a pesar de la fortaleza de la economía de los EE. UU. La FDIC dijo que los préstamos comerciales e industriales aumentaron un 1,9% el trimestre pasado, mientras que los préstamos no agrícolas aumentaron un 0,8%. Y los préstamos hipotecarios subieron solo un 0,4%.
“Los datos muestran que la industria bancaria es excepcionalmente saludable y está preparada para seguir impulsando una sólida economía estadounidense en los próximos meses”, explicó en un comunicado James Chessen, economista jefe de la Asociación de Banqueros de Estados Unidos.