Los cambios continuos que se producen en el ambiente de trabajo de las empresas exigen una formación que permita adaptarse a esas novedades. En ese sentido, la universidad se presenta como el instrumento que habilita a los jóvenes para dar el rendimiento que esperan las empresas.
No obstante, bien porque se espere un rendimiento muy alto o porque la formación que se facilita no es la adecuada, los dirigentes empresariales enfocan a la universidad como causa de que los jóvenes no estén preparados para el mundo laboral. Eso es lo que se trasluce de una encuesta del ecosistema de talento joven Trivu.
De hecho, nueve de cada diez (90%) dirigentes y ejecutivos con experiencia afirman que la universidad no prepara a los nativos digitales de la forma adecuada. Se trata de una visión que comparten los propios jóvenes, aunque en una proporción inferior: dos de cada tres millenials (68,2%) coinciden con la opinión de los ejecutivos con experiencia.
Las reclamaciones de ambos grupos no inciden en las que podrían denominarse “habilidades digitales”. Al contrario, los dirigentes echan en falta una formación enfocada a favorecer el pensamiento crítico y la creatividad, además de habilidades como afrontar problemas, resolver conflictos o canalizar la frustración.
Los jóvenes coinciden en líneas generales con este punto de vista. En su caso, recalcan la necesidad de contar con un enfoque más práctico y adaptado al contexto profesional, además de formarse en habilidades interpersonales.