La contradicción es evidente. Los españoles reconocen la importancia de ahorrar para la jubilación, pero siguen demostrando una confianza excesiva en el Estado. El 43% cita como principal motivo para invertir ese ahorro extra de cara a la jubilación. Pero cuando se les pregunta sobre los ingresos durante esta, consideran que las pensiones públicas aportarán un 39,1% de esos ingresos, la cifra más elevada a escala global y en Europa seguidos solo por los alemanes (36,3%). De hecho, los inversores europeos prevén que el peso del sistema público de pensiones en sus ingresos para la jubilación sea de media del 26,8%.
Así, para los españoles, otros ahorros , (17,2%), los planes de pensiones personales (13,1%) y los planes de pensiones de empresa (8,9%) supondrán una contribución inferior por término medio. Las contribuciones previstas de los planes de pensiones de empresas son las menores de Europa, junto con Rusia (8,7%).
"Si nos paramos a desglosar los datos demográficamente, es destacable que para los inversores Millennials españoles el porcentaje medio de su pensión que consideran procederá de la pensión pública es inferior (27,8%) que el de los mayores de 36 años (43,7%). Sin embargo, los jóvenes esperan que los planes de pensiones de empresa aporten más (13,0%) de lo que esperan los mayores de 36 años (7,2%)", indican los expertos.
Así, consideran que la falta de planificación complementaria de la jubilación "podría derivar en una pensión insuficiente, por lo que la inversión desempeñará un papel importante" en este sentido.
Pero cuidado. Los datos del estudio también reflejan el ‘excesivo optimismo’ de los inversores españoles sobre sus expectativas de rentas y los rendimientos a largo plazo. A nivel europeo, la media de rentas que desean percibir los inversores asciende al 7,9% y a los españoles, de media, les gustaría percibir unas rentas del 8,5%. "Dados los tipos de interés en mínimos históricos vigentes en muchos países, es probable que numerosos inversores europeos, especialmente los españoles, se lleven una decepción", explican desde Schroders.