Así, mientras Wall Street y las Bolsas europeas alcanzan nuevos récords, el índice de emergentes de MSCI cotiza un 20% por debajo de los máximos precrisis y, a pesar del empuje de China e India, se ha quedado rezagado del conjunto mundial en más de un 50% desde finales de 2010, según datos de Reuters.
De hecho, los fondos de renta variable y ETFs dedicados a emergentes han experimentado salidas de más de 60.000 millones de dólares en los últimos dos años, de acuerdo con EPFR Global. A más corto plazo, Citi destaca que la semana pasada se produjo la primera entrada de dinero en emergentes en seis semanas, alcanzando un total de 892 millones (594 millones en fondos asiáticos).
"La simplificación no es siempre el mejor enfoque", afirma Win-Hein Pals, estratega jefe del equipo de mercados emergentes de Robeco. Desde hace años, subraya, "Brasil ha sido una gran decepción. Poco de lo que ha hecho la presidenta Dilma Rousseff ha salido bien y en la actualidad el escándalo de corrupción en Petrobras está pasando factura".
La crisis actual traerá reformas y cambios que podrían "ser buenos en el lago plazo, pero el país está sufriendo en estos momentos". Malos políticos, corrupción, gestión incorrecta, tanto a nivel macro como microeconómico… han tenido un "efecto devastador sobre el crecimiento económico" y Brasil se encamina hacia la recesión.
"En Rusia las cosas no están mujo mejor por razones obvias", afirma. La economía se desangra de la mano de la caída del crudo y las sanciones, el gasto del consumidor se debilita y la inflación ha llegado a niveles de dos dígitos. Su Bolsa, reconoce, está barata y si el reciente acuerdo sobre Ucrania se mantiene, su renta variable podría rebotar. Sin embargo, advierte, "la muerte del opositor Boris Nemchov ha demostrado una vez más lo tensa que es la situación política".