Un modelos que mide la valoración de la renta variable estadounidense en términos de ganancias de la producción actual y la rentabilidad de los bonos a largo plazo de empresas industriales con calificación "Baa" para Moody’s sugiere que las acciones norteamericanas están actualmente sobrevaloradas al menos en un 15%.
Y, en el pasado, cuando la valoración de este mercado ha superado su punto medio previsto en como mínimo un 10%, ésta ha sido un 7,4% inferior, de media, en los siguientes 12 meses.
El último ‘suelo’ tanto en Bolsa como en high yield, advierte el economista jefe de Moody’s Capital Markets Research, John Lonski, se produjo en el mismo día de febrero, el 11 para ser más exacto, "y la recuperación simultánea sugiere que si la primera se gira a la baja las yields escalarán y los spreads se ampliarán".
Sin embargo, desde Capital Economics llaman a la calma y apuntan a "varios factores que han reducido el nivel de equilibrio de la prima de riesgo de las acciones (ERP por sus siglas en inglés) en Estados Unidos a una zona que está muy por debajo de su media de largo plazo".
Como resultado de ello, en parte, "es poco probable que Wall Street esté, ni de lejos, tan sobrevalorada como los bajistas afirman". Por tanto, concluyen, "la espera de un crash inevitable continuará postergándose".