El Gobierno ha autorizado la opa de BBVA sobre Sabadell, pero con una condición clave: deberá mantener al banco catalán como entidad autónoma durante tres años, con posibilidad de prorrogar ese plazo dos años más.
Durante ese tiempo, ambas entidades deberán preservar su personalidad jurídica, patrimonio separado y autonomía operativa, lo que incluye decisiones sobre financiación a pymes, red de oficinas, plantilla y obra social.
Así lo ha anunciado el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, tras el Consejo de Ministros que abordó la operación iniciada por BBVA hace 13 meses. «La autonomía en la gestión supone una toma de decisiones autónoma en la financiación, en particular en las pymes, en el ámbito de los recursos humanos, de la red de oficinas y de la obra social a través de sus fundaciones», ha explicado el ministro.
El Ejecutivo también ha decidido confirmar todos los compromisos acordados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que ya dio luz verde a la operación el pasado 30 de abril tras una investigación en profundidad.
La decisión deja ahora en manos de BBVA la continuidad del proceso. Su presidente, Carlos Torres, aseguró esta semana que el escenario central sigue siendo seguir adelante con la operación y dejar que los accionistas de Sabadell decidan si aceptan la oferta.
