La compañía malagueña Freepik ha dejado atrás su nombre tras 16 años para convertirse en Magnific, una decisión que va más allá de un cambio visual. La empresa busca reflejar su transformación de banco de recursos gráficos a plataforma de producción creativa impulsada por inteligencia artificial.

El movimiento se anunció hace una semana y reorganiza bajo una misma marca herramientas de generación de imagen, vídeo, audio, 3D, colaboración y escalado de contenidos. La antigua Freepik quiere que el mercado deje de asociarla solo a vectores, plantillas y recursos descargables.
La elección de Magnific no parte de cero. Freepik adopta el nombre de la empresa murciana especializada en upscaling con IA que adquirió en mayo de 2024. Ese nombre ya tenía una lectura más cercana a la inteligencia artificial generativa y a la creación visual avanzada.

Una marca que se queda pequeña
El cambio responde a un desajuste habitual en procesos de rebranding: el producto evoluciona más rápido que la percepción de marca. Freepik seguía ligada en el imaginario a un repositorio de imágenes, mientras su negocio avanzaba hacia una infraestructura creativa integrada para equipos, agencias, marcas y creadores.
Magnific nace con una posición relevante. La compañía asegura que cuenta con más de un millón de suscriptores de pago, más de 250 clientes empresariales y cerca de 200 millones de euros en ingresos recurrentes anuales. Entre sus clientes figuran BBC, DeliveryHero, Guess, Mayoral, Huel, R/GA, Damm o Job&Talent.

La nueva marca también ordena una oferta que se había vuelto más amplia. Magnific integra modelos de imagen, vídeo y audio, tecnología de mejora de resolución, espacios colaborativos, herramientas de 3D, escenarios virtuales y una biblioteca con más de 250 millones de recursos creativos.
La identidad visual del salto
La nueva identidad visual ha sido desarrollada junto a Area17. El sistema apuesta por una imagen más minimalista y sobria, con un logotipo formado por dos cuadrados que se expanden hacia arriba y construyen una «M».

La lectura gráfica es clara: Magnific quiere transmitir escala, crecimiento y producción. La marca abandona una identidad más vinculada a la biblioteca de recursos y adopta un código más tecnológico, preparado para interfaces, productos digitales, comunicación corporativa y entornos de creación profesional.

El nuevo naming también amplía el territorio de marca. Freepik describía una utilidad concreta. Magnific funciona como un contenedor más abstracto, con mayor recorrido para crecer en categorías nuevas sin quedar limitado por el origen del negocio.
IA, creatividad y mercado
La compañía defiende esta etapa bajo la idea de la «economía no-collar», una expresión con la que Joaquín Cuenca, CEO de Magnific, describe un escenario donde la IA permite producir piezas de calidad profesional sin depender de grandes infraestructuras.

El giro también muestra una tendencia más amplia en el sector creativo. Las plataformas ya no compiten solo por ofrecer bancos de imágenes o herramientas aisladas, sino por controlar el flujo completo de producción: ideación, generación, edición, colaboración, escalado y distribución.
El caso Magnific deja una lectura central: el rebranding funciona cuando no maquilla una empresa, sino que traduce una transformación real. Freepik no cambia de nombre para parecer distinta. Lo hace porque su negocio ya se había movido de categoría.
