Dos semanas. Es el tiempo que ha dado una juez de Nueva York al fundador de Tesla y a la Comisión del Mercado de Valores (SEC) para alcanzar un nuevo acuerdo, después de que el organismo regulador acusara al empresario de haber violado un convenio anterior por realizar declaraciones “imprecisas”.
La SEC denunció el 25 de febrero que Elon Musk había violado un acuerdo que se había alcanzado el 29 de septiembre del año pasado por el cual el multimillonario se comprometió a que sus declaraciones escritas fueran supervisadas por miembros de la compañía automovilística para no afectar con las mismas a la cotización de las acciones.
La denuncia la motivó en concreto un tuit que Musk envió a sus más de 24 millones de seguidores en Twitter el 19 de febrero: “Tesla hizo cero vehículos en 2011, pero hará alrededor de 500 mil en 2019”, afirmó el empresario en su red social. Cuatro horas después, Musk se corrigió diciendo que la producción anualizada sería “probablemente de alrededor de 500.000 unidades para finales de año, con un total de alrededor de 400.000 entregas en todo el año”.
La Comisión del Mercado de Valores consideró que sus declaraciones, “sin la aprobación específica de la dirección de la empresa”, habían sido “imprecisas” y que podían haber alterado el valor de las acciones de la compañía de automóviles eléctricos en Wall Street. De hecho el precio de las acciones de Tesla subió hasta un 13,3% tras ese tuit. Es por ello que los reguladores pidieron a la jueza que desacreditará a Musk.
Durante la vista en un juzgado de Manhattan, miembros de la SEC sugirieron que se realice una mayor supervisión de las comunicaciones de Musk, incluida la amenaza de nuevas multas si no cumple las normas.