Podría suponerse que al circular menos gente en las calles debido a la pandemia, el precio de los coches caería. Pero ha ocurrido lo contrario, al menos en Brasil, según pudo comprobar Dirigentes en una rápida consulta en establecimientos y datos de la industria.
“Están más caros que antes, un 50% más, por lo menos”, confirmó por videollamada una potencial compradora que fue advertida por sus conocidos sobre la variación de precios y que decidió postergar la actualización de su modelo a la espera de un cambio en esa tendencia.
Piezas y chips
La consultora Jato Dynamics corrobora el aumento con un informe en el que muestra que el precio medio actual de un vehículo de los que más se venden en Brasil (68%) ronda los 15.000 euros contra los 10.000 que costaban en 2012, último año en que hubo un auge de ventas.
“Los coches populares (9.500 euros promedio) representaron menos del 2% de las ventas en los últimos tres meses”, indica el reporte, publicado por el diario Estadão, detallando que la venta de SUVs y pickups correspondió a la mitad del mercado en el segundo trimestre 2021.
Es que la pandemia provocó un encarecimiento de la fabricación debido a la escasez global de piezas y componentes, notoriamente de chips (semiconductores), lo que llevó a las fábricas a priorizar el ensamblado de los coches más caros, justamente.