Índice de contenidos
- Qué es una UTE y cómo funciona
- Pez grande y pez chico: ¿revisión en la contratación?
- Qué indicadores proporcionan seguridad a la licitación
- La Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) activa la alerta
- Qué dificultades normativas existen para perseguir estas prácticas
- Qué medidas podrían asegurar adjudicaciones diligentes
Las Uniones Temporales de Empresas (UTE) fueron creadas como mecanismo legal para que varias compañías pudieran concurrir conjuntamente a una licitación pública.
Esta figura permite sumar solvencias técnicas, económicas y de gestión para optar a contratos complejos o de gran envergadura. Sin embargo, varias investigaciones judiciales han desvelado que también se han empleado para evitar la competencia real entre empresas.
Según la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, entre 2015 y 2021 se habrían constituido UTE con fines distintos a los que contempla la ley.

Qué es una UTE y cómo funciona
Una UTE es un acuerdo formal entre dos o más empresas para ejecutar de forma conjunta un contrato público. No se trata de una nueva entidad mercantil, sino de una unión temporal con reparto de tareas, riesgos y beneficios. Cada empresa mantiene su personalidad jurídica, pero asume de forma solidaria la responsabilidad ante la Administración.
Esta estructura es habitual en contratos de obra pública, ingeniería civil o servicios tecnológicos. Su flexibilidad legal, no obstante, también permite ciertas prácticas que escapan al control administrativo.



