El Fondo Monetario Internacional (FMI) auguraba en enero un año de crecimiento mediocre para América Latina y el Caribe. Pero, aunque las perspectivas para la región eran algo tímidas, México seguía apareciendo en las quinielas de los analistas como una apuesta segura.
En concreto, Alejandro Werner, director del departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI) preveía "un crecimiento del 3,2% este año", afirmando que, aunque sería inferior a lo previsto anteriormente, seguiría siendo sólido.
Aún así, el organismo dirigido por Christine Lagarde apuntaba que "la persistente debilidad de la demanda interna neutraliza los efectos positivos del crecimiento más vigoroso en Estados Unidos".
Pero 2015 no está siendo un año ‘amable’ con la economía mexicana. El banco central de México, Banxico, ha decidido recortar las presiones de crecimiento del país (una vez más) tanto para este año como para 2016. Su nuevo escenario refleja un crecimiento entre el 2% y el 3% en 2015 frente al 2,5-3,5% previsto.
Para 2016, el organismo espera que la economía azteca crezca entre un 2,5% y un 3,5%, frente al 2,9% y 3,9% previo.