Dicen que los treinta de hoy son los nuevos veinte, pero no para los bancos. De media, las entidades de crédito creen que a los 28 años hemos dejado de ser jóvenes y que, por tanto, ya no hace falta que nos mimen tanto.
Mientras somos jóvenes a ojos del banco, podemos operar sin preocupaciones con una cuenta joven (no suelen tener comisiones ni vinculación obligatoria), pero una vez perdemos dicha condición las ventajas de este tipo de cuentas se desvanecen y la mayoría de los bancos empiezan a exigirnos cierto grado de vinculación para librarnos de las comisiones.
34 años, la edad máxima para ser jóvenes
Abanca es la entidad cuyos clientes pueden presumir de ser jóvenes hasta más tarde, concretamente hasta que cumplen los 34 años; a partir de entonces, pierden tal condición. Banco Santander fija la barrera en los 31 años y Kutxabank y Laboral Kutxa en los 30, aunque sus clientes pierden ciertas ventajas al sobrepasar los 26, según un análisis realizado por el comparador bancario HelpMyCash.com.
Los clientes de BBVA y de Banco Sabadell se convierten en adultos a partir de los 29 años, los de Unicaja, a los 28 y los de Ibercaja y EVO Banco, a los 25. Bankinter permite mantener las condiciones de su cuenta joven hasta los 25 años, pero solo deja contratarla a los menores de 22. Por su parte, la cuenta para jóvenes de Liberbank puede contratarse hasta los 24 años.