Satya Nadella, el consejero delegado de Microsoft, ha advertido en el Foro Económico Mundial de Davos de que los beneficios de la inteligencia artificial deben distribuirse de forma equitativa para evitar la formación de una burbuja económica asociada a esta tecnología.
Durante una conversación pública con Larry Fink, presidente y consejero delegado de BlackRock, Nadella subrayó que la IA debe impulsar el crecimiento económico real y «no limitarse a incrementar el gasto», una dinámica que, a su juicio, acabaría generando desequilibrios.
El directivo defendió que la inteligencia artificial tiene capacidad para modificar la curva de productividad a escala global, siempre que deje de percibirse como una herramienta experimental y se consolide como un fundamento económico estructural.
Productividad como señal clave
Nadella descartó que la IA esté ya inmersa en una burbuja, pero advirtió de que una señal clara de riesgo sería que el debate se concentre únicamente en las empresas tecnológicas, sin una aplicación efectiva de los modelos en sectores productivos diversos.
En este sentido, comparó la inteligencia artificial con internet o los teléfonos móviles, tecnologías que ampliaron capacidades y transformaron la economía al extenderse de forma transversal. A su juicio, la IA puede crear oportunidades en educación, salud o finanzas, si se integra de manera amplia.
