La segunda parte del año está cargada de incertidumbre y de eventos que pueden trastocar todo. Además, de los posibles rebrotes que se puedan dar por la expansión del coronavirus, en la segunda mitad del año se celebrarán las elecciones presidenciales en Estados Unidos y el Reino Unido tendrá que cerrar un acuerdo de salida con la UE. Sin embargo, para Benjamin Melman, no habrá movimientos bruscos y registraremos un semestre gris.
¿Qué se puede esperar el mercado de cara a la segunda mitad del año y en 2021?
Sin prejuzgar el futuro curso de la pandemia, la segunda parte del 2020 no parece ni optimista ni preocupante. No creo que vaya a ser un semestre de extremos. La abundante liquidez debería compensar un escenario fundamentalmente gris en el que no habrá una tendencia clara. En este contexto, tiene sentido que las carteras mantengan perfiles de riesgo equilibrados en nuestra opinión. La liquidez de los bancos centrales ha sido un poderoso motor del mercado durante los dos últimos años, pero sus efectos no han sido debidamente aprovechados, ni siquiera por los propios bancos centrales.
¿Le ha sorprendido la rápida recuperación de las bolsas?
Los principales riesgos no han desaparecido, pero se han ido desvaneciendo paulatinamente y las medidas aprobadas por los gobiernos para reabrir la economía con ciertas normas están funcionando de una manera más o menos adecuada. El rebote del mercado financiero ha sido espectacular en las últimas semanas. Sin embargo, la gran pregunta que cabe hacerse en estos momentos es si puede durar y mantenerse en el tiempo o no.