Las acciones de Novo Nordisk han sufrido un golpe histórico en la Bolsa de Copenhague. El gigante danés se desplomó cerca de un 20% tras admitir que la guerra de precios está devorando sus márgenes y su crecimiento.
El mercado ha dictado sentencia: el liderazgo de «Wegovy» y «Ozempic» ya no es un cheque en blanco. La irrupción de rivales como Pfizer o Eli Lilly ha roto la hegemonía que la firma disfrutó durante los últimos años.
El beneficio se estanca
Los resultados de 2025 ya mostraban señales de agotamiento. Aunque las ventas crecieron un 10%, el beneficio neto apenas avanzó un 1% hasta los 13.730 millones de euros, lastrado por las fuertes presiones comerciales.
Pero el verdadero terremoto ha llegado con las previsiones para 2026. La farmacéutica anticipa que tanto sus ingresos como su resultado operativo retrocederán entre un 5% y un 13%, cifras que han aterrado a los inversores.
Adiós a la exclusividad
La compañía señala a Estados Unidos como el principal foco de tensión. El impacto del acuerdo de «nación más favorecida» y la proliferación de nuevos tratamientos alternativos han obligado a la marca a bajar sus precios.
