Los pagos alternativos al efectivo consolidan su avance en la economía global. Durante la primera mitad de 2025, este tipo de transacciones crecieron un 85 % interanual, confirmando una tendencia que ya no responde a un fenómeno coyuntural, sino a un cambio estructural en los hábitos de consumo y en la operativa de empresas y comercios.
El efectivo pierde peso frente a soluciones que aportan mayor rapidez, trazabilidad y comodidad tanto en entornos físicos como digitales.
Tarjetas, billeteras digitales y BNPL, al frente
El crecimiento se apoya principalmente en tres pilares. Por un lado, las tarjetas y los pagos contactless, que continúan ampliando su uso en puntos de venta físicos y comercio electrónico.
Por otro, las billeteras digitales, cada vez más integradas en el día a día del consumidor gracias a la generalización del smartphone. Y, en tercer lugar, las soluciones buy now, pay later (BNPL), que ganan terreno como alternativa flexible al crédito tradicional.
Estas fórmulas permiten fraccionar pagos de forma inmediata y con procesos simplificados, lo que explica su rápida adopción en sectores como el comercio online y los servicios digitales.
