PayPal ha cerrado el último trimestre con unos resultados que no han cumplido las expectativas del mercado.
La reacción fue inmediata: la acción se desplomó en Bolsa, reflejando la decepción de los inversores ante unas cifras que ponen en cuestión el ritmo de crecimiento y la capacidad de mejora de márgenes a corto plazo.
Falta de tracción
El grupo registró avances limitados en ingresos y mostró debilidades en su evolución operativa, en un contexto de elevada competencia en los pagos digitales y presión sobre la rentabilidad.
El mercado penalizó especialmente la falta de tracción en algunas de sus principales líneas de negocio y un mensaje de cautela sobre el ejercicio en curso.
Evolución más exigente
PayPal reconoció un entorno más exigente y una evolución más lenta de lo previsto en determinados segmentos clave.
