La rehabilitación energética en hogares vulnerables puede reducir hasta un 12% la pobreza energética oculta, que es aquella que indica si el gasto energético de un hogar con bajos ingresos es inferior al requerido para hallarse en una situación mínima de confort. Es una de las principales conclusiones de un estudio elaborado por el Instituto de Investigación Tecnológica de la Universidad Comillas a partir de las actuaciones realizadas por Fundación Naturgy en viviendas de familias en situación de vulnerabilidad a través de su Fondo Solidario de Rehabilitación Energética.
La rehabilitación energética constituye una medida estructural en la lucha contra la vulnerabilidad energética y ha sido, desde 2018, el eje principal de actuación de Fundación Naturgy para contribuir a paliar esta situación que afecta a miles de familias en España. La fundación de la compañía energética, junto a administraciones públicas y entidades del Tercer Sector, ha implementado diferentes tipos de intervenciones en más de 3.600 hogares vulnerables desde entonces, unas medidas que se conocen como “rehabilitación exprés” y que son más sencillas de ejecución, ya que no implican que las familias deban abandonar sus viviendas mientras se realizan.
A fin poder medir su impacto, el Instituto de Investigación Tecnológica de la Universidad Comillas ha realizado un estudio, presentado hoy en Madrid, que confirma que además de reducir la pobreza energética oculta en un 12%, este tipo de actuaciones ha permitido disminuir la brecha de pobreza.
El investigador de la Cátedra de Energía y Pobreza de la Universidad Pontificia Comillas, Roberto Barrella, explicó hoy que, para elaborar el estudio, se ha utilizado un indicador de pobreza energética que tiene en cuenta no solo el gasto energético del hogar, sino también los ingresos. En este sentido, el indicador utilizado muestra que la pobreza energética oculta disminuyó significativamente tras la realización de la rehabilitación exprés, pasando de tener un 89% de hogares en esta situación de vulnerabilidad energética a un 79%. “Tras las intervenciones exprés se produce una reducción del 12% de la incidencia de la pobreza energética oculta en el conjunto de hogares analizados”, asegura Barrella.
Tal y como señala el estudio, una de las principales causas de la pobreza vinculada a la energía es la baja eficiencia energética de las viviendas, una circunstancia que afecta mayoritariamente a las familias que padecen esta problemática social. En este sentido, los expertos indican que la brecha de pobreza energética, es decir, la diferencia entre la mitad del gasto energético requerido de un hogar y el real, ha pasado de 423€ a 313€ al año.