Mientras los inversores lidian con los rendimientos ultrabajos de los bonos globales, los bonos asiáticos en divisa local siguen siendo un área que puede generar ingresos y los fundamentales también parecen ser positivos.
La generación de rentas rara vez, o nunca, ha sido más difícil que ahora. Lo que ha sido una característica clave de los mercados desde que se introdujo la expansión cuantitativa (QE) tras la crisis financiera mundial de 2008, se ha visto agravado por nuevas medidas ultraacomodativas en respuesta a la Covid-19.
Aproximadamente una cuarta parte del mercado mundial de bonos tiene un rendimiento por debajo de cero y muchos están cerca de cero, incluidos los bonos corporativos. Una parte del mercado que todavía ofrece un rendimiento atractivo es el mercado de bonos asiáticos en divisa local. A continuación, analizamos algunas de sus características.
Los sólidos fundamentales económicos de Asia
Las economías emergentes asiáticas han crecido mucho más rápido que el resto del mundo en los últimos 20 años y, ahora aportan más de la mitad del PIB mundial. Asia, excluyendo Japón, también lo está haciendo notablemente mejor que el resto del mundo, habiendo afrontado bien la pandemia. Asia sin Japón es la única región que ha crecido en 2020, impulsada por China y Taiwán, esta última debido a su industria de semiconductores. La región seguirá siendo la zona de mayor crecimiento en los próximos dos años.



