El pasado fin de semana, el mundo miró con conmoción el ataque del grupo Hamás a Israel causando más de 600 muertos y 2.200 fallecidos. Horas después, Israel se movilizó llamando a reservistas y declarando la guerra. En estos momentos, la incertidumbre sobre lo que puede acontecer en las próximas horas es grande. Se baraja desde una invasión de Israel a la franja de Gaza hasta una posible intervención de Irán, que podría tener fuertes consecuencia si cierra el estrecho de Ormuz, por donde circula la mayoría del petróleo procedente de los países árabes hacia Europa.
En estos momentos, la incertidumbre sobre lo que puede o no acontecer es grande. Una situación que recuerda a la guerra del Yom Kippur que terminó generando la mayor crisis del petróleo jamás vista y con un brutal impacto en la bolsa americana, que se dejó un 40%. Pero, también es probable que el conflicto termine resolviéndose con brevedad y sin demasiadas consecuencias.
¿Qué puede pasar en el mercado?
Manuel Pinto, analista de XTB, asegura que en esta ocasión la situación puede no ser tan dramática, ya que no se trata de un conflicto global. “Los países árabes no están atacando a Israel al unísono. Egipto, Jordania, Siria, Arabia Saudita y el resto del mundo árabe observan de momento los acontecimientos desde la barrera. Además, en aquel entonces la demanda de petróleo estaba aumentando y se empezaban a descubrir nuevos usos y descubrimientos en el mundo. Sin embargo, a día de hoy, con el impulso de las energías renovables su protagonismo se ha reducido”, asegura.
Sin embargo, el foco de conflicto y de tensión principal, no sería tanto la invasión de Israel a la franja de Gaza, sino más bien un ataque hacia Irán. Y es que, según avanzó The Wall Street Journal, cada vez cobra más enteros el hecho de que el ataque estuviera impulsado desde Teherán. En el caso de que el conflicto escale a ese nivel, la situación podría entrar en fase crítica por dos motivos: Irán cuenta con armas nucleares y, además, controla el estrecho de Ormuz. “Esto podría disparar los precios del petróleo muy por encima de los 150 $/bbl”, asegura Pinto.
Aunque, todavía la tensión, por fortuna, no ha escalado internacionalmente. Otra consecuencia del aumento de los ataques no solamente afectará al petróleo, sino también a la inflación. “Una guerra es, por su propia naturaleza, "inflacionista", y la mayoría de las veces se traduce en un aumento de los precios de las materias primas. Así pues, los acontecimientos del fin de semana podrían dificultar aún más la misión de los bancos centrales”, recuerda François Rimeu, estratega senior de La Française AM.