Todas las miradas se han posado estos días sobre las palabras que finalmente, el presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos, Jerome Powell, ha pronunciado en el simposio sonado de Jackson Hole.
Así, y siguiendo el augurio de los expertos, el mandatario de la Fed no ha dado ni de lejos el pistoletazo de salida al tapering o a la reducción de bonos. «La economía estadounidense sigue avanzando hacia los puntos de referencia de la Reserva Federal para reducir sus programas de emergencia de la era de la pandemia», ha especificado donde se ha abstenido de señalar ningún cambio en la deriva acomodaticia actual de la política monetaria.
Tal y como informan desde la agencia de noticias Reuters, Powell ha señalado que el banco central de EE.UU. seguirá siendo paciente mientras trata de cuidar la economía de vuelta al pleno empleo, y dejando claro que quiere evitar perseguir la inflación «transitoria» y potencialmente desalentar el crecimiento del empleo en el proceso.
Sobre las compras de activos
En lo que respecta a la reducción de sus 120.000 millones de dólares en compras mensuales de activos, Powell ha indicado que las últimas reuniones han ido progresando en esa línea, concretamente hacia la reparación del mercado de trabajo, con casi un millón de puestos añadidos, y que el progreso debería continuar.
Evaluación de la variante Delta para la economía
«Evaluaremos cuidadosamente los datos entrantes y la evolución de los riesgos», ha indicado el presidente de la Fed con respecto a la contagiosa variante de la Covid-19 que inquieta ahora al mundo entero, a la par que señaló que las discusiones de la Fed sobre el momento exacto en que se debe comenzar a reducir el programa de compra de bonos siguen sin resolverse, y ahora deben cuadrar con los riesgos sanitarios y económicos que plantea la cepa de coronavirus altamente contagiosa.