Pese al adelanto electoral, Pedro Sánchez asumirá la Presidencia del Consejo de la Unión Europea a finales de esta semana. Desde julio hasta diciembre, España. En este contexto, DIRIGENTES entrevista a Ramón González Bernal, director en Bruselas de ATREVIA, una agencia de comunicación especializada en la consultoría estratégica.
¿Cuál es la imagen de España en Europa? ¿Cómo afecta a la economía?
La imagen es razonablemente positiva, creo que hay un papel, desde el punto de vista diplomático, que se ha venido desarrollando muy bien desde hace años. Es verdad que ha habido etapas de mayor o menor liderazgo en las negociaciones en el consejo, dependiendo de los distintos ejecutivos. Otro motivo es que los indicadores económicos, tras el duro golpe para la economía del Covid-19, que no nos muestran a la cola, por ejemplo, en cómo ha afectado la inflación. Hay una percepción positiva en cómo se ha desempeñado España en los últimos tiempos y esto favorece el liderazgo con el que se pueda percibir al país de cara a la presidencia que empieza ahora, independientemente del adelanto electoral.
¿Los buenos datos macroeconómicos refuerzan la posición de España en Europa?
Yo creo que tiene que ver. Es verdad que ahora hay un debate sobre las reglas fiscales muy relevante, pero el comportamiento desde un punto de vista económico y fiscal repercute en la capacidad de influencia sobre las políticas comunitarias y de participar en las discusiones con verdadero peso. No es lo único que influye, pero la hace de manera relevante.
De cara a la presidencia rotatoria, ¿de qué manera se puede aprovechar desde el punto de vista empresarial?
Hay muchos temas que caen en la presidencia española, aunque no se vayan a cerrar, en el ámbito económico y fiscal. El Estado miembro que tiene una presidencia en el Consejo de la Unión Europea tiene dos funciones: moderar los debates que se tienen en torno a las distintas materias, y otra de liderazgo, que te da capacidad de introducir temas en la agenda regulatoria de la Unión Europea.
Hay que tener en cuenta que España cierra el ciclo legislativo, porque hay elecciones el 9 de junio de 2024 y la siguiente presidencia, la belga, que no tiene el ciclo completo, no va a tener capacidad de cerrar tantos acuerdos.