Qualcomm fabrica procesadores de teléfonos móviles y chips de módem, pero genera la mayoría de sus ganancias al otorgar licencias de su tecnología a los fabricantes de teléfonos móviles.
En concreto, y según ha dictaminado la jueza Lucy Koh, Qualcomm suprimió ilegalmente la competencia en el mercado de los chips de teléfonos inteligentes al amenazar con cortar los suministros y obtener así tarifas de licencia excesivas. “Las prácticas de licencias de Qualcomm han estrangulado a la competencia en los mercados de chips módem LTE premium y CDMA durante años, y han perjudicado a sus competidores, los fabricantes de equipos originales y los consumidores finales”, decía la sentencia.
Koh añadía que Qualcomm se involucró en una conducta anticompetitiva “extensa” dirigida a más de una docena de fabricantes de equipos originales, incluidos Apple, BlackBerry, Huawei, Lenovo, LG, Motorola, Samsung y Sony, a menudo cortando o amenazando con cortarles el suministro de chips o reteniendo la asistencia técnica de apoyo a dichas compañías.
La jueza también descubrió que Qualcomm sabía que sus prácticas de concesión de licencias perjudicaban a sus competidores “pero aún así continuaban con ellas”, a pesar de las investigaciones gubernamentales que ya estaban realizando sobre el fabricante de chips en China, Japón, Corea, Taiwán, la Unión Europea y Estados Unidos.
“Con prácticas que resultan en exclusividad y eliminan oportunidades para competir por el negocio de OEM (fabricar dispositivos a partir de componentes comprados en otras organizaciones), Qualcomm debilitaba a los rivales en todas las facetas”, escribió Lucy Koh.