Todo empezó con una duda en mitad del trayecto. ¿Llegaré o tendré que improvisar? Esa pregunta, repetida en cada viaje eléctrico, fue el detonante para Daniel Fernández Marcos.
Tras años viendo el sector desde dentro —con experiencia en Tesla y Wallbox— entendió que el problema no era la batería, sino la incertidumbre. Y decidió atacarla desde el software.
QuantumDrive nace justo ahí: en el punto donde la tecnología todavía no acompaña al usuario. La startup ha desarrollado una app que planifica rutas para coches eléctricos teniendo en cuenta variables reales, no estimaciones genéricas. No se limita a trazar caminos; construye escenarios de viaje.
Analiza el vehículo, el estilo de conducción, el entorno y la red de carga para ofrecer una planificación más precisa y adaptada.
Socios de viaje
El salto de idea a producto no fue inmediato. Junto a Francesco Milani y Vicent Dolz, el equipo pasó más de un año probando soluciones en entornos B2B, colaborando con concesionarios y plataformas del sector.
Ese aprendizaje previo permitió validar el problema antes de escalarlo al usuario final. Con el apoyo de Lanzadera, el proyecto fue ganando forma hasta convertirse en una herramienta lista para el mercado.
Hoy, QuantumDrive entra en fase de consolidación con una propuesta clara: simplificar el viaje eléctrico en Europa. La plataforma ya integra más de 50.000 puntos de carga en tiempo real y permite planificar rutas sin suscripción.
Estrategia de aceleración
La gratuidad no es casual; es parte de su estrategia para acelerar la adopción. Eliminar barreras de entrada es clave en un mercado donde la experiencia de usuario sigue siendo determinante.
Más allá de la cifra, el valor está en cómo se presenta esa información. La app incluye funciones como el mapa de alcance dinámico, que muestra hasta dónde puede llegar el coche en cada momento, o la optimización de paradas según eficiencia. El objetivo es reducir la toma de decisiones a lo esencial. Que el conductor deje de calcular constantemente y empiece a confiar.
Ese enfoque conecta con un problema mayor: la percepción del coche eléctrico. Aunque la infraestructura crece, la sensación de inseguridad sigue presente en muchos usuarios. QuantumDrive no solo organiza rutas; redefine la experiencia de viajar en eléctrico. Su impacto está en convertir la incertidumbre en previsibilidad, y la planificación en algo casi automático.
El siguiente paso ya está en marcha. El equipo trabaja para que la app evolucione hacia un asistente inteligente que acompañe al conductor durante todo el trayecto. No se trata solo de llegar, sino de viajar con tranquilidad. Porque, como resume su propia visión, la transición eléctrica no depende solo de la tecnología, sino de la confianza que genera en quien la usa.