Después de cerrar una primera mitad del año positiva para las bolsas, con una inflación que parece estar controlada, surge la incertidumbre sobre qué cabe esperar para los seis últimos meses del año. La inflación y las decisiones de los bancos centrales marcarán, sin duda, la evolución de la economía y de los mercados bursátiles.
Raphael Thuin, responsable de estrategias de mercados de capitales en Tikehau Capital, considera que los participantes del mercado se han formado una opinión “optimista” para el segundo semestre del año, ante una inflación, que ha tocado techo y el fin cercano de las subidas de tipos por parte de los bancos centrales.
“El mercado anticipa el retorno de los días de ricitos de oro, con la economía aterrizando bien para potencialmente reacelerarse pronto”, añade el experto de Tikehau Capital.
El responsable de estrategias de mercados de capitales de Tikehau Capital, afirma que los beneficios, el rendimiento superior de los valores cíclicos frente a los defensivos, el estrechamiento de los diferenciales de crédito y la baja volatilidad, así como las valoraciones elevadas en todos los ámbitos, hacen pensar que “todo apunta a un escenario en el que podría evitarse lo peor”.
Sin embargo, “muchas cosas podrían salir mal”, señala Thuin, ya que la inflación podría tardar en volver a bajar de manera decisiva y existe la posibilidad de una fuerte desaceleración de los beneficios ante un panorama macroeconómico “que está cambiando rápidamente y muestra riesgos para el crecimiento mundial y para el consumidor en particular”.
Asimismo, la fuga de liquidez del mercado, a través del endurecimiento cuantitativo, los altos tipos de interés y la escasez de capital “es una incógnita” y “podría tener un impacto nefasto en el rendimiento de los mercados”, por lo que el riesgo de que se desarrolle este segundo escenario también es “real” y “debería reflejarse en la valoración de un activo antes de considerar su inversión”, añade Raphael Thuin.