El mercado del petróleo atraviesa un momento de incertidumbre que se inició con la llegada de la pandemia y el confinamiento, donde el precio experimentó una importante caída. Posteriormente los cambios en la demanda o las limitaciones en la cadena de suministro en la fase de recuperación post pandemia también afectaron a su evolución y después las decisiones de la OPEP de recortar la producción, provocaron que se disparara el precio hasta máximos del año 2022.
Los tres principales países productores de petróleo son EEUU, Arabia Saudita y Rusia, quienes producen la tercera parte del petróleo del mundo. Mientas, los principales consumidores de crudo a nivel mundial son EEUU que a pesar de ser productor “necesita adquirir petróleo en los mercados exteriores ya que consume más de lo que produce”, explica Ramón Morell, analista de Experiencia Trading. El segundo consumidor de petróleo es la Unión Europea y el tercer país que más crudo necesita es China.
El incremento del precio del crudo es uno de los productores que ha producido “la escalada de un dominó inflacionista a los países occidentales”, explica Miguel Morales, profesor de EAE Business School, que ha generado “un parón económico” y una subida en los tipos de interés a unas economías “acostumbradas a un coste 0 del dinero”.
Actualmente el precio del petróleo se encuentra negociando “con cierto estancamiento”, afirma Diego Morín, analista de IG, “por debajo de la barrera de los 80 dólares”.
Ramón Morell, analista de Experiencia Trading, explica que la producción de petróleo se ha incrementado en el último año, llegando a los 82 millones de barriles diarios “especialmente desde la guerra entre Rusia y Ucrania”.
La inflación, el fantasma de la recesión y otras complicaciones a nivel económico, frente a una producción de crudo elevada está haciendo que bajen los precios, desarrolla Morell. “El precio del petróleo se ha reducido prácticamente a la mitad en comparación al que tenía hace un año, pero la producción es superior”, añade el analista de Experiencia Trading.