Después de la brusca caída del 6% con la que Bankia despidió la sesión del jueves, la volatilidad volvió a imponerse en la última jornada de la semana sobre su cotización. Tanto, que después de liderar las caídas del Ibex 35 durante toda la mañana, a última hora recuperaba el pulso para cerrar plana en 1,33 euros. Su cotización había llegado a tocar el peligroso borde de 1,28 euros por acción, un nivel que Daniel Pingarrón, estrategia de mercados de IG, considera como "peligroso" para una nueva oleada bajista sobre el valor.
A pesar de la recuperación final, las dudas de los inversores son cada vez mayores después de que el Banco de España haya alertado de múltiples irregularidades en la salida a Bolsa de la entidad. Y algunos expertos ya mostraban ayer su sorpresa observando la evolución de la cotización de la entidad. "Nos sorprende que no esté cayendo más", aseguraba Juan Carlos Castillo, director de análisis de Capital Bolsa. El experto recordaba que los datos del Banco de España no solo afectan a la antigua cúpula directiva, "sino también al equipo directivo presente".
Desde IG Markets dudan sin embargo que la espiral bajista se afiance en las próximas jornadas "De momento es algo muy incipiente: vamos a ver qué ocurre en los próximos días, qué dice la CNMV", explicaba. Y los expertos de Capital Bolsa recuerdan que a pesar de la fuerte caída, "los fundamentales de la compañía no son malos".
La pregunta ahora es si la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) decidirá suspender la negociación de la compañía. Pingarrón recuerda que "en este tipo de situaciones no suele haber una metodología única", pero asegura de que "si de verdad se han detectado errores contables que no encajan, creo que es lo que la CNMV debería hacer hasta que se aclaren".
Fuentes del organismo prefieren no hacer comentarios de momento, pero recuerdan que "las suspensiones se llevan a cabo cuando se producen asimetrías de la información que maneja el mercado, y que no se difunde por igual". Es decir, un nuevo "esperar a ver qué pasa" que ha puesto más nerviosos si cabe a los inversores.