Jorge Terreu inventó Maximiliana para poder estar conectado con su abuela en la distancia. En su honor bautizó hace cinco años su creación: un móvil diseñado para personas mayores que no saben manejar la tecnología. Hoy en días, desde su Zaragoza natal, planean llegar a los 10.000 móviles en poco tiempo.
TOFF.- ¿Cómo nace Maximiliana?
JT.- Todo comenzó cuando vivía en Lyon por estudios. Estar lejos hizo que fuera aún más difícil comunicarme con mi abuela, porque ella no se apañaba con el móvil y solo podíamos hablar cuando alguien estaba en su casa para ayudarle. Intenté buscar un móvil que realmente le sirviera, algo que funcionara sin que ella tuviera que hacer nada complicado, pero no existía. Todo lo que encontraba seguía exigiendo que entendiera la tecnología, y eso simplemente no funcionaba para ella.
Así que decidí crearlo yo mismo. Diseñé un móvil que funcionara solo, que yo pudiera gestionar a distancia y que le permitiera llamarme con solo tocar mi cara en la pantalla. Cuando lo probamos, fue un antes y un después: mi abuela empezó a usarlo sin problemas. Ahí entendí que esto podía ayudar a muchas más familias y lo convertí en un proyecto, llamándolo como ella: Maximiliana.
TOFF.- ¿Cuáles han sido los mayores desafíos a la hora de poner en marcha la empresa?

