Quibim: la IA española que afina el diagnóstico de mama

La biotecnológica lanza en Europa una herramienta que detecta lesiones por resonancia magnética de forma ultraprecisa.

Quibim: la IA española que afina el diagnóstico de mama

La biotecnológica lanza en Europa una herramienta que detecta lesiones por resonancia magnética de forma ultraprecisa.
Ángel Alberich-Bayarri

En el laberinto de la oncología moderna, los datos validados son el recurso más valioso para salvar vidas. Sin embargo, el camino hacia un diagnóstico definitivo suele estar plagado de baches emocionales y económicos: hoy en día, hasta cuatro de cada cinco lesiones mamarias que se someten a una biopsia resultan no ser cancerígenas. La tecnológica valenciana Quibim ha decidido cambiar estas reglas del juego automatizando el análisis de la radiómica.

La compañía acaba de lanzar en los mercados de Europa y el Reino Unido su última innovación, «QP-Breast». Se trata de la primera herramienta de inteligencia artificial enfocada en la detección temprana del cáncer de mama a través de resonancias magnéticas, diseñada específicamente para despejar las dudas del especialista médico y mitigar el estrés de las pacientes ante procedimientos quirúrgicos innecesarios.

Radiología de precisión desde la nube

El software funciona como un copiloto digital de alta precisión para los radiólogos. El sistema examina de forma automatizada las imágenes de las resonancias, señala de inmediato las zonas sospechosas, determina su tamaño exacto y calcula el nivel de riesgo de cada lesión basándose en un algoritmo entrenado con miles de resultados reales de biopsias previas.

PUBLICIDAD

Lejos de complejizar el ecosistema de los hospitales, el producto está ideado para mimetizarse con el flujo diario de trabajo. Gracias a «QP-Link®», una solución de conectividad propia que actúa como puente, la plataforma se integra directamente con los sistemas de almacenamiento de imágenes locales (PACS). Esto permite que el especialista reciba un informe visual nítido y estructurado sin verse obligado a cambiar de interfaz ni alterar su rutina de lectura.

Un escudo regulatorio de escala global

Detrás de este engranaje se encuentra Ángel Alberich-Bayarri, fundador y CEO de Quibim, quien concibió la empresa con la idea de exprimir el potencial cuantitativo oculto tras los píxeles de una placa médica. Para desplegar «QP-Breast», la firma ha obtenido el marcado CE bajo el exigente reglamento europeo de productos sanitarios y la certificación UKCA británica. El catálogo de la «startup» ya cuenta con soluciones validadas para cerebro, hígado y próstata (este último, «QP-Prostate», ya está operativo en más de veinte hospitales españoles).

El calado internacional de la tecnológica se mide en sus números de infarto: sus plataformas están presentes en más de 220 centros médicos de todo el mundo, custodian un banco de datos con más de 150.000 registros desidentificados de pacientes oncológicos y colaboran de forma habitual con el 60% de las grandes compañías farmacéuticas mundiales. En España, el hito definitivo viene acompañado de una alianza con Vara para conectar el cribado preventivo por mamografía con el diagnóstico avanzado. «Queremos acompañar al sistema sanitario a lo largo de todo el recorrido del cáncer de mama», concluye Alberich-Bayarri.