Hartmann analiza cuatro motivos por los que los inversores deben mostrarse optimistas en esta clase de activo. El primero de ellos, la capacidad de las empresas para financiarse en el mercado a costes muy bajos. "El rendimiento de los bonos soberanos a diez años se ha reducido de media 175 puntos básicos desde la segunda mitad de 2013, lo que debería animar un repunte del gasto del consumidor y del capex".
Por otro lado, la gestora explica el positivo impacto de la caída del precio del barril del petróleo, ligando de nuevo este escenario a una posible mejora del consumo por la reducción de los precios de la gasolina, la factura de la luz, etc.
La mejora del sector financiero también juega un papel clave para esta clase de activo. No se trata solo de la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de seguir los pasos de la Reserva Federal con su programa de compra de activos, sino también del saneamiento del sector bancario de la región. "Los bancos han sido saneados, tienen el capital adecuado y están preparados para prestar", explican desde la entidad. El cuarto factor positivo es la situación que actualmente vive el cruce de divisas euro/dólar, con la moneda única en mínimos de 11 años frente al billete verde. Tal y como explica Hartmann, "cada 20 céntimos de caída en el euro supone un incremento del 5% en el beneficio operativo de las empresas europeas".
Hasta aquí, el análisis de la gestora coincide con el consenso del mercado. Pero Hartmann va más allá de los cuatro pilares que de momento mantienen intacta la tendencia alcista. Según explica, desde un punto de vista más técnico, las empresas europeas cuentan ahora con unos buenos niveles de cash que, sumado a la mejora de la confianza entre sus directivos, pueden poner ese dinero a trabajar dando un nuevo impulso a la cotización de sus compañías.
La gestora es consciente de la "sobrecapacidad" que presentan algunas industrias europeas. Algo que, sumado a la baja inflación, puede forzar a las compañías "a mirar su base de costes de nuevo, centrándose en la productividad para mantener los beneficios pese a un crecimiento de ventas limitado". A su juicio, las estrategias serán múltiples, con otras compañías que podrían vender algunas unidades que no sean de utilidad para su negocio. "Las empresas se sanean, se encuentran mejores propietarios para esas unidades y el efectivo se utiliza el efectivo de manera más eficiente. Se realizan adquisiciones y se refuerza la posición en el mercado", explican desde la firma.