De cara al presente ejercicio, Nuria Álvarez Añibarro, analista de Renta 4, espera que "la recuperación de la cuenta de resultados siga produciéndose por la mejora de la calidad crediticia (reducción de la prima de riesgo), el control de los costes recurrentes y el incremento del margen de intereses (aunque a ritmos más moderados) gracias al ajuste del coste del pasivo tanto mayorista como minorista".
Esta experta augura un "cambio en la estrategia del sector": la solvencia dejará de ser prioridad, para " enfocarse en movimientos corporativos que permitan una mayor diversificación ya sea geográfica o de mix de negocio. Unas operaciones que supondrán, dependiendo del tamaño de las mismas, un consumo de capital en el corto plazo y el riesgo de ampliaciones de capital".
Sobre la política de retribución al accionista, la firma considera que "a excepción de Banco Santander (que ya ha cambiado el sistema de dividendos), el resto de bancos cotizados llevará a cabo un cambio gradual hacia efectivo reduciendo el pago en formato scrip. Mientras tanto, veremos a Bankia y Liberbank iniciar los pagos".
Así las cosas, dentro del sector y con un horizonte temporal de medio/largo plazo llama la atención sobre el "atractivo" de valores como Liberbank o BBVA. "El primero, apoyado por su franquicia líder en sus áreas naturales y la capacidad demostrada para mejorar la rentabilidad; y el segundo, respaldado por su exposición a dólar y la recuperación en España, área que en 2014 aportó el 24% del margen de intereses y el 25% del beneficio neto".
Sin embargo, los expertos de Barclays explican que "dado el alto nivel de deuda del sector privado en España, seguimos siendo cautos sobre la capacidad del QE para impulsar el crecimiento de préstamos de forma material y de que veamos que los volúmenes de préstamos más por una cuestión de mejora en las cuotas de mercado que de un incremento sistémico".