El mercado de bonos convertibles ha vivido una considerable evolución en la última década. “Registra unos volúmenes de oferta constantes y cuenta con una base de inversores cada vez más diversa”, apunta Frank Campana, cogestor del BNY Mellon Absolute Return Global Convertible Fund, el fondo global de convertibles que acaba de lanzar BNY Mellon IM. Una realidad que, a su juicio, “junto con la volatilidad potencial que se avecina, teniendo en cuenta el momento del ciclo económico y de crédito en el que nos encontramos, podría dar lugar a un amplio conjunto de oportunidades” en este segmento de los bonos convertibles.
Razones para fijarse en convertibles
Iván Díez, Country Head Iberia & Latam de Groupama AM, esgrime varias razones por las que pueden ser interesantes en un contexto como el actual los bonos convertibles. Una de ellas sería que cuentan con una volatilidad a largo plazo más baja que las acciones pero no es la única. Explica que con “un producto convexo, más sensible a las subidas de renta variable que a las caídas”, que actúan con un “efecto paracaídas de la parte de bonos en caso de una caída de la acción” y que cuentan con un “atractivo binomio de riesgo / rentabilidad a largo plazo, en relación con las acciones”. Además, detalla que su dinámica hace que “ en un mercado alcista, los bonos convertibles se convierten en acciones” y, por el contrario, “en un mercado bajista, los bonos convertibles, excepto defaults, se canjean a su valor nominal”. Eso sin olvidar que cuentan con protección para el inversor “mediante cláusulas específicas en caso de M&A (fusiones y adquisiciones) o pago de dividendos”.
Desde Groupama AM, que acaba de registrar en España dentro de su sicav G Fund tres fondos, uno de ellos el G Fund – Global Convertible Bonds, que aplica una gestión flexible y oportunista e invierte en convertibles de Europa, EE.UU. y Asia, destacan que los bonos convertibles superan a las acciones en 9 de los 14 periodos de 7 años que se pueden observar en el siguiente gráfico.