El arranque del mes de septiembre trae consigo una drástica reducción en las bonificaciones estatales al combustible, hundiendo el descuento aplicado al precio gasolina hasta los 5 céntimos por litro.
Esta retirada progresiva del paraguas fiscal castiga a los conductores tras un verano negro en el que este carburante se ha encarecido cerca de un 20%. Si el Ejecutivo no aprueba prórrogas de última hora, la subvención desaparecerá por completo en octubre.
El salvavidas automático del diésel
El gasóleo, por el contrario, logra esquivar este hachazo gubernamental y mantendrá activa una jugosa rebaja de 20 céntimos por litro. Esta excepción normativa se aplica directamente porque la inflación del producto rebasó el umbral crítico del 15% durante julio.
En concreto, el diésel acumuló una brutal escalada cercana al 24% desde finales de junio, obligando a sostener las ayudas para frenar el golpe. La gasolina, en cambio, se quedó en un repunte del 7,3%, condenando a sus consumidores al recorte estipulado por decreto.
Las estaciones más baratas de Madrid
Ante esta asfixia generalizada en los surtidores, el ahorro exige alejarse del centro. Para repostar 95 octanos, las opciones más asequibles de la región se ubican en Alcalá de Henares, donde Gasexpress, Supeco y Lavaplus marcan un competitivo precio de 1,559 euros.
En el concurrido mercado del gasóleo, las grandes superficies comerciales siguen imponiendo su ley. El Alcampo de Alcobendas asoma como la alternativa más rentable marcando 1,549 euros, seguido de cerca por el centro que la misma cadena opera en Colmenar Viejo.
