El consenso descontaba que los tipos de interés se mantendrían inalterados en el actual rango, pero también se prepara para que la presidenta de la autoridad monetaria estadounidense, Janet Yellen, se muestre menos acomodaticia (dovish). Todo depende de los datos y el banco central norteamericano no puede obviar que, más allá de la incertidumbre internacional, su mercado laboral y su inflación se fortalecen…
Esta es, por tanto, una "reunión de transición" en palabras de Citi, pero también de "preparación". Así, la firma creía que la Fed podría rebajar sus previsiones de crecimiento a corto plazo, admitiendo que la incertidumbre aún es elevada para evaluar el escenario económico a medio y largo. Ahora bien, reconociendo también que "si los datos siguen acompañando la progresiva calma en mercados y mejora económica se podrían retomar las subidas de tipos".
Y los expertos ya le han puesto fecha a ese momento: el encuentro de junio. En concreto, otorgan una probabilidad del 50% a un incremento del precio del dinero en dicho mes, frente a la estimación nula de hace apenas unas semanas…
Al mismo tiempo, desde el broker estadounidense advertían: "Lo que más llama la atención es que la posición de los dovish puede perder protagonismo a corto plazo frente a los hawkish hasta el momento mucho más prudentes. Pero cada vez más numerosos".
Coincidía Álvaro Sanmartín, economista jefe y asesor del Alinea Global en MCH IS, al esperar una Fed más ‘dura’, que "avise" de que los tipos "subirán pronto (antes del verano) y que en el conjunto de 2016 podría haber hasta tres subidas de tipos en total (frente a una o ninguna que parecen descontar actualmente los mercados de futuros)".